El huerto colgante del Centro DJovenes

Que se hagan en Leganés huertos tan peculiares como este, es todo un regalo para los sentidos.

Nadie se puede imaginar que el tejado del antiguo ayuntamiento de Leganés, da cobijo a un pequeño huerto colgante, cuidado con mimo por personas amantes de las plantas.

Aun queda mucho espacio para convertir un tejado triste y yermo en un vergel. Pequeños plantones, lechugas, romero, hierbabuena, ortiga, todo tiene cabida en una versión pequeña y ordenada.

Lo mejor no es que yo lo describa, porque las palabras se quedan muy cortas, ante lo que perciben los sentidos; las vistas de los tejados de Leganés, el olor de las diferentes plantas, el ruido del agua al regar las macetas, y al mojarte con ella, que tampoco es para tanto. Tienes que bajar un poco y pinchar en cada una de las imágenes para que te hagas una idea de lo que vas a ver.

De verdad que desconectas de un día de estudio o trabajo intenso, doy fe de ello como los notarios.

Necesitan apoyo, y materiales, de eso sí me he dado cuenta, así que, si quieres echar una mano, y disfrutar de este regalo en el centro de Leganés, ponte en contacto con: participacionjuvenil@leganes.org

Igualmente si tienes en casa jardineras que ya no utilizas, material de jardinería, cajas de fruta, botellas o pequeños bidones de plástico, tierra, tutores, tela de saco, para hacer sombra, que el sol en verano es de justicia… Lo que sea, será bienvenido, estarás dando una nueva vida útil, a materiales que en casa estaban sobrando.

Dejo de escribir ya, para que veáis, este curioso huerto, y os apetezca echar una mano. Que lo disfruteis.

Es una pasada!

Ana Rabadán
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¿Conoces el huerto Azorín del Barrio el Candil?

Si comenzásemos con una entrada clásica, empezaríamos a enlazar la historia agrícola de Leganés con este trocito de tierra que ha cambiado su utilidad como arena de un patio de colegio, a huerto vecinal del antiguo colegio Azorín, en las estribaciones del barrio del Candil, también Vereda de los Estudiantes.

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Pero lo que yo quiero plasmar en esta entrada, es cómo un trozo de tierra, es capaz de crear barrio, y hacer florecer, no sólo verduras, sino, relaciones vecinales, de las de antaño. De aquellas en las que mientras aprendes a cultivar, cavar, regar, etc, el ritmo de los antiguos usos agrícolas, te permiten conocer a tus vecinos y vecinas, hablar de cosas tanto de la tierra, como del alma, a reirte, y a meterte en la tierra, como si fueras una tomatera más, en sintonía, tanto con las verduras, como con las personas, como contigo.

La azada se combina con el aprendizaje, con las conversaciónes, y con reflexiones personales, que te haces, mientras tratas de que el surco no salga muy torcido. Aquí la perfección la marca la tierra y el ritmo el tiempo que haga. Lo único que no agarra aquí, es el estrés, el miedo, o cualquier sensación de esas, a las que ya nos hemos acostumbrado en las grandes ciudades, y que pensamos que es el precio que debemos pagar por vivir en ellas. Yo doy fe, como los notarios, con la azada, pensamos mejor.

Los huertos urbanos, afloran, y celebramos que así sea, ya que, como he dicho antes hacen barrio, y significan mucho más que recuperar una pequeña parte de nuestra tradición agrícola.

Tras este preámbulo, ya un poco extenso, os diremos que tras el invierno, y bien entrada la primavera, ya nos hemos puesto manos a la obra y hemos quitado hierbas como la ortiga, el diente de león y el cardo mariano, a los que no queremos llamar malas hiervas, pues quien conozca sus propiedades, sabrá que son muchas y muy buenas. Pero ahora nuestro objetivo es plantar verduras y ya los pequeños plantones de tomates, y pimientos están en su sitio.

Qué ganas, de probar y comer, comida sin plastificar con un sabor de verdad, como las relaciones vecinales, sin pantalla de por medio, sea de plástico, o de plasma.

Esperamos veros por allí, de verdad que merece la pena que lo hagáis, y disfrutéis del campo, que sí, que se trabaja un poquito, y hasta se suda, pero yo lo veo más sensato, que meterse en un gimnasio, corriendo hacia ninguna parte aislado del resto de la gente que te rodea. Si quieres informarte, aquí tenéis el correo electrónico:

aavv.vereda@gmail.com

Disfrutarlo, de verdad.

Ana Mª Rabadán

El Pacto de Milán en Leganés

Queremos que el Ayuntamiento de Leganés firme el Pacto de Milán para lograr una alimentación más saludable, respetuosa con el medioambiente y más transparente a la hora de que la ciudadanía conozca más sobre su propia alimentación y decida sobre ella.

Desde Leganés en Transición, llevamos tiempo informando sobre esta estrategia de trabajo para conseguir ciudades más soberanas e informadas sobre el tema de la alimentación.

Creemos que otras formas de desarrollo, respetuosas tanto con el medio en el que se desarrollan como haciendo partícipes a la ciudadanía que decide sobre ellas y las disfruta, son posibles.

Otras ciudades ya las han firmado, pero cerca de nosotros, Fuenlabrada, la firmó hace unos meses, y creemos que va por buen camino, en estos objetivos. Felicitamos a nuestros vecinos y vecinas por ello, y esperamos encontrarnos pronto en el mismo camino agroecológico, que están recorriendo, ya que toda la zona sur compartimos, historia, tradiciones y una tradición agrícola común.

Varias asociaciones de Leganés, así como grupos políticos de diferentes ideologías, están pidiendo que nuestra ciudad se una a las más de 100 ciudades de todo el mundo, en la firma de este pacto. Pero ¿qué conocemos sobre el Pacto de Milán? en qué beneficiaría a Leganés en su firma? Vamos a contestar a estas preguntas y a otras, de manera rápida, comprensible y cercana.

A continuación os lo explicamos…

¿Por qué surge este pacto?

En julio de 2014, del Ayuntamiento de Milán y la Fondazione Cariplo firmó un acuerdo para el desarrollo de una ciudad de Políticas Alimentarias en un plazo de cinco años.

Milán ha surgido de la investigación como un entorno dinámico, donde las nuevas cuestiones sociales se plantean en relación con los alimentos. Al mismo tiempo, la ciudad también alberga varias instituciones económicas y financieras, que representan el corazón del sistema agroalimentario italiano. Parte considerable del comercio de alimentos y la investigación -, así como la industria de restaurantes – se concentra en Milán.

¿Qué es?

Se trata de un proyecto innovador, un instrumento de apoyo del gobierno de la ciudad en el desarrollo de la misma para hacerla más sostenible y equitativa, a partir de las cuestiones relacionadas con los alimentos. El objetivo es coordinar todas las políticas que se ocupan de estos temas desde una serie de perspectivas diferentes: la comunidad, la  salud, el bienestar, la educación, el medio ambiente, y las relaciones internacionales.

¿Qué se pensó desde Milán?

La adopción de la Política Alimentaria se estructura en cuatro etapas:

1. Etapa; Fortalezas y debilidades análisis del sistema alimentario de Milán

Milán ha realizado una evaluación del contexto y la dinámica de la comida de la ciudad y el sistema agrícola. Los datos, la información y los indicadores se recogerán en las actividades y flujos directa o indirectamente relacionados con la alimentación. Por otra parte, Milan va a asignar todos los actores sociales, económicos e institucionales pertinentes, así como resaltar y mejorar los proyectos ya existentes.

2. Etapa; Desarrollo de nuevos objetivos y compartidos a través de la consulta pública

Se van a desarrollar Plataformas de consulta y de participación

Se llevará a cabo con la participación activa de la ciudadanía y de los diversos grupos de interés, facilitando al mismo tiempo la contribución de las partes interesadas para la elaboración del documento estratégico “Hacia una Política Alimentaria”.

3. Etapa; Objetivos aprobación de las instituciones municipales

El documento a continuación se presentará a la Junta Ejecutiva y el Consejo Municipal de la Municipalidad de Milán para su aprobación.

4. Etapa; Los proyectos piloto

Para cada uno de los campo temático identificados durante el análisis

Del desarrollo de estos 4 puntos, se reveló esta instantánea, que muestra, por ejemplo, que los milaneses prefieren los supermercados para sus compras (78 por ciento), pero también que más de 80 mil grupos de solidaridad de compra se basan en la ciudad. Más de 100 mil hogares viven en la pobreza relativa. Todos los años, sin embargo, cada desechos de la familia en promedio el valor de un mes de las tiendas de comestibles (aprox. 400 euros).

¿Qué pasó después?

Las actividades se iniciaron en septiembre de 2014, cuando el Milan y más de 40 ciudades de todos los continentes comenzaron a intercambiar puntos de vista para definir el contenido del Pacto a través de videoconferencias (webinars).

Los resultados de este trabajo se discutieron en una reunión en Londres en febrero de 2015, en el que las normas e indicadores ocasión que se incluirán en el protocolo también se han debatido. El pacto ha sido firmado por 100 ciudades, el 15 de octubre de 2015, con una ceremonia oficial a la que asistieron el mayor número de alcaldes. El texto firmado se ha presentado a Ban Ki-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas el 16 de octubre de 2015.

Del Pacto de Milán nacieron dos cartas, una que firman los ayuntamientos para adherirse a este proyecto representando a sus ciudades. Y otra, que pueden firmar las personas por sí mismas para pedir unos objetivos de soberanía alimentaria y planificación de la alimentación desde las propias ciudades. Os animamos a leer las dos, y firmar la segunda.

Más información:pacto milan

Para descargar el texto del Pacto de Política Milan Urban Food pincha  aquí

Descargar el libro electrónico Urbano Pacto de Políticas Alimentarias Milán. Buenas Prácticas seleccionadas desde ciudades aquí

De nuestra plataforma amiga Madrid Agroecológico: Del Pacto Milan a un Foro Agroecológico en Madrid

Texto en Español del Pacto de Milán

 

Ana Mª Rabadán, Leganés en Transición.